El día en que cualquier ciudadano con una cámara de vídeo digital podría emitir al mundo ya ha llegado. Los vídeos proliferan en Internet. Tras la consolidación de los weblogs como narrativa interactiva, los formatos audiovisuales ganan terreno en la Red. Si el podcast se impone como formato pseudoradiofónico, el videoblogging es el rey del audiovisual online.
Si alguien tiene alguna duda de que el videoblog, o vlog, va a ser el próximo fenómeno masivo en Internet, sólo tiene que seguir la pista a Google. El buscador más famoso de la Red ya ha lanzado en fase beta un servicio de hospedaje gratuito de vídeos, lo que puede dar una idea de cómo se va a multiplicar la oferta de contenido audiovisual.
Si bien la mayor parte de videobloggers son angloparlantes, también existe una incipiente producción hispana. Andoni, el autor de Carpediem, distribuye sus vídeos en Internet porque “es un medio excelente para guardar recuerdos, ya que con el tiempo en cualquier parte del planeta se tendrá acceso a la red de redes por lo que el acceso a tus memorias estarán disponibles en cualquier lugar del planeta”, explica en su página.
Las vivencias propias pueden ser el tema de un vblog o sólo la fuente de inspiración para crear una serie de ficción al estilo de Qué vida más triste, un videoblog sin desperdicio con entrega semanal. Además del relato de las juergas de fin de semana y de las relaciones de pareja, es especialmente recomendable la serie Las otras, o cómo contar la misma historia con siete finales diferentes.